Barranco de Masca

mayo 20, 2015

Quiero compartir con vosotras algo diferente al  tema de belleza y maquillaje.

No sabéis pero me encanta pasar los fines de semana de manera activa. Me apunto a todo con lo que me cruzo por mi camino ya sea senderismo, buceo o cualquier otra forma de disfrutar del día.

Ya hace tiempo que no hacía la ruta del barranco de Masca así que decidí madrugar y patear 7,9 km. Dicho así parece una barbaridad pero ciertamente se hace hasta corto.

No sé que tiene ese barranco pero para mí es de los mejores rincones de Tenerife. Basta que estoy acercándome al caserío y en mi cara aparece una sonrisa de oreja a oreja. La magia que desprende ese lugar,  la tranquilidad y ese algo que no se puede vestir con las palabras.

Para los que todavía no han hecho la ruta os la aconsejo. Al poneros a investigar la dificultad de la ruta encontráis información que al ser 8 km hay que estar en buena forma y.. yo discrepo. No hago deporte de forma regular, ni voy al gimnasio entonces se puede considerar que mi condición física es como la de  cualquier persona que camina bastante. Por lo tanto no tenéis tener que realmente el trayecto es difícil. No lo es. Lo que si tenéis que calzar botas de senderismo puesto que hay algunas partes de camino que hay que trepar las piedra, y algunas de ellas son grandes. Si tenéis bastones de senderismo mejor llevarlos pero realmente no es un componente indispensable porque yo tantas veces hice la ruta nunca lleve ningún bastón conmigo. Hay que tener precaución pero como en día a día yendo por la calle. Eso sí, es aconsejable siempre ir acompañado, es una regla básica en el senderismo y que todos debemos cumplir.

Me encantan las paredes del barranco, me dan la sensación de encontrarme en lugar diferente como si pasara a otro mundo donde no existe ajetreo y preocupación por el día de mañana. Existo solo yo, mi cámara y el presente. La mejor manera de relajarme. Y tras unas 3 horas de caminata llegamos a la playa. Poder descansar, tomar el sol, y bañarse en mar es otra ventaja del camino. El sol te abraza con sus rayos, tostándote sin que lo notes. Al ser la playa de piedras no es mi preferida pero por lo menos puedo entretenerme sacando fotos. Parece mentira pero las piedras pueden dar mucho juego a la fotografía! Os dejo algunas imágenes y me despido de vosotras con el convencimiento que os gustará la ruta y deseando que os haya agradado leer mis palabras.

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